Padre, me confieso, he pecado

Padre, me confieso, he pecado.

Ya se, tengo que hacer penitencia por mis pecados, pero soy demasido joven todavía. Toda mi vida he despreciado a los jovenes, no me llenaban, yo los quería maduros. Pero padre, no me haga pagar ahora esta penitencia; padre ahora los odio.

Yo quiero enseñarles, quiero ser la primera. No quiero ser una más. No quiero que me enseñen. Empiezo a odiar a los viejos. Soy demasiado joven para esta penitencia.

Padre ayúdeme, he pecado, pero no quiero esta penitencia.